Cierto es que hay muchas formas distintas de hacer gazpacho. Hay quienes le echan incluso pan y cebolla. Pero la que vamos a contar aquí es la única que da superpoderes al que lo toma. Iker Casillas se cayó de pequeño en una tinaja de gazpacho que hizo su madre con esta receta y ahí está el tío, campeón de Europa.
Tomates maduros, si pueden ser de huerta, mejor, porque saben a tomate.
Un par de pimientos verdes, siempre deben quedar en minoría con respecto a los tomates.
Un pepino, pero la puntita nada más, señor Conde, que si no, el gazpacho se apepina y los superpoderes se van a la porra.
Dos o tres dientes de ajo, pero con cuidado, porque si imponen su sabor sobre el resto, también pueden fastidiar el gazpacho entero.
Aceite de oliva, vinagre y sal, todo en su justa medida.
El procedimiento para hacer el supergazpacho es muy primario. Se pela todo lo pelable, se le quitan las pepitas a los pimientos, se mete en una batidora y se bate sin compasión, hasta formar un líquido espeso y de color naranja. Luego, para hacer que quede todo más fino se puede pasar por un chino, como se ve en la imagen. Cuando hemos conseguido el sabor y la textura apropiada, lo metemos en el frigorífico para que quede fresquito e incluso le podemos echar cubitos de hielo, ya que si no se toma frío, en lugar de adquirir superpoderes corremos el riesgo de convertirnos en piedra.
Científicos de todo el mundo se están planteando la reclasificación del pollo dentro del reino vegetal debido a las insistentes críticas que están recibiendo desde el sector hostelero. Y es que, desde hace varios años, éstos vienen incluyendo a éste supuesto animal dentro de su oferta de sandwich vegetal.
Aquí podemos ver como un simpático pollo acaba convirtiéndose en un delicioso sandwich vegetal.
Ante tal incoherencia, las asociaciones de vegetarianos están empezando a organizarse y ya han convocado una manifestación para el próximo día 22 bajo los lemas “Sandwich vegetal, nada de animal”, y “Sandwich sí, pollos fuera” a la que, por supuesto, asistirán los miembros de El Gabinete. Esperamos veros allí.
De todos es conocido que los mejores inventos que la tecnología española ha aportado a la historia de la humanidad consisten básicamente en pinchar algo en un palo. Ahí están la fregona y el chupachups, que son los más famosos, pero no podemos olvidar tampoco el futbolín, el garrote vil y el tan sencillo como castizo pincho de tortilla. Por otro lado, la fiesta nacional no sería la misma si el picador y el banderillero no le clavaran al toro sus respectivos palos. ¿Y hay quizá ofensa más patriótica que la mierda pinchada en un palo? Todo esto nos ha hecho reflexionar y llegar a la conclusión de que, para convencer a los sectores más reaccionarios de la sociedad española de los beneficios que puede traer la investigación con células madre, tal vez los científicos deberían pincharlas en un palo. Ahí queda la propuesta.
Pocos animales hay que nos gusten más que el conejo. Principalmente tenemos que decir de él que es peludo, que tiene orejitas, que se alimenta de zanahorias, que da buena suerte, que le gusta que lo acaricien y que se puede comer, atributos que lo convierten en una incomparable fuente de placeres para el ser humano. Hay conejos que son salvajes y que disfrutan estando al aire y otros a los que les gusta más estar en casa hincados en un sofá de escay. Los magos los suelen sacar de sus chisteras, y esto nos parece bastante mejor que sacar palomas, que son asquerosas, la verdad.
Científicos de la Universidad de Illinois han conseguido crear una enorme cascarria de 200 kg., un proyecto en el que han participado miles de personas aportando voluntariamente sus propias mucosidades nasales e incluso las de algunos familiares y amigos, en un trabajo colaborativo que está adquiriendo proporciones semajantes a las de Wikipedia. El principal promotor de esta iniciativa, el Profesor Bill Myer de Cilla, confiesa que él comenzó el proyecto en su casa a título individual, hasta que el tamaño de la esfera se hizo demasiado grande y hubo de ser trasladada al campus en una carretilla. Este proyecto, al que la comunidad científica se ha entregado con moderado entusiasmo, no ha tenido otro objetivo que el de investigar sobre materiales no derivados del petróleo usados como aglutinantes para la construcción y las manualidades. Aun así, no faltan quienes acusan a Myer de Cilla de estar cumpliendo tan sólo una fantasía onírica infantil.
¿Quién no, paseando apaciblemente por la calle, ha escuchado “ggggggjjjjjjrrrr” y luego, “¡plufff!”, y al girarse y mirar ha visto como un viejo había lanzado un enorme gargajo contra el adoquinado poniendo en peligro la salud del mobiliario público? Pero la naturaleza es más sabia que repugnante y existe un caso en el que el gargajo no es sólo una excrecencia humana que se vuelve especialmente inmundo cuando llegamos a la tercera edad, sino que además es un instrumento para la caza y también, por qué no, algo bello. Esta escatológica afirmación se la debemos a un animalito de no más de 20 centímetros de la familia de los toxótidos comúnmente conocido como pez arquero. No encontraremos ni en el bosque de Sherwood arquero tan eficaz como este pez del sudeste asiático. Y es por esto, por hacer de lo nauseabundo algo bello y útil para la supervivencia de su especie por lo que consideramos al pez arquero uno de nuestros animales favoritos. Gracias pez arquero por hacer del gargajo algo noble.
En la tarde de ayer, los viandantes del parque de Las Infantas asistieron atónitos a un hecho singular: un joven orangután retiraba de un poste la bandera monárquica española y la sustituía por la republicana, dándose inmediatamente a la fuga. Este tipo de acción, por la que ciudadanos del Estado español sí han sido procesados y condenados, no tiene precedentes legales, ya que nunca se ha abierto un proceso judicial a un mono. Si bien existen leyes que protegen a los animales, estos son actualmente inmunes desde el punto de vista penal. Mientras los jueces se plantean la posibilidad de modificar la legislación referente a los orangutanes, la policía sospecha que el simio que cometió esta acción pudo estar entrenado expresamente para llevarla a cabo, y teme que se trate de una célula terrorista especializada en la sustitución de banderas con monos amaestrados, por lo que se ha puesto en marcha un dispositivo de seguridad de alto riesgo.
…Pero cuando el amor surge entre un tigre y una leona (que no leonesa), y aquél planta su semillita en ésta, no es un ligre el fruto de este frenesí. Tampoco un ZP (ya hemos dicho que nada tienen que ver los de León aquí). El resultado en este caso es otro de los animales que nos van a empezar a gustar a la voz de “¡ahora!”: el tigrón (también conocido como “tigón” en aquellas sociedades que aún no han superado lo del trabalenguas de los tristes tigres).
Esta criatura no se prodiga mucho por la naturaleza. De hecho, es sabido que los tigones son animales que surgen de tigres y leonas en cautiverio. Si acaso podrá encontrarse a algún tigrón por La India ya que, científicamente, es el hábitat más raro que existe en el planeta para que se den estos caprichos de la naturaleza (o si no, vean sus dioses… uno con seis brazos, otro con trompa de elefante, otro color azul sempiterno y taciturno…).
Los tigrones no son tan gigantescos como sus hermanos los ligres. De hecho, podría asegurarse que los tigrones son sólo gatos de apenas 150 kilogramos, por lo que suelen ser confundidos con gatos gordos callejeros. En algunos sitios, a la manada de gatos gordos callejeros reciben el nombre de “clero”.
Volviendo a los tigrones, si ya era triste ver a tres tristes tigres en un trigral, más triste es nacer tigrón (que no tigrona), porque son todos unos estériles decepcionantes. No sucede esto con las tigronas, que incluso pueden tener titigrones si se aparearan con otros tigres. Cuando los tristes tigres traen trigo y ven más triste al impotente tigrón, tornan tenaces a sus tétricas terrazas cual tórrido trirreme, y tras trastear su tristeza y tornarla en su contrario, tiritan tras las tigronas tetonas y terminan retozando en los trigales de los tigres que ya no están tristes tratando de trazar tretas para triunfar y traer titigroncitos, y tristes se quedan los trigones sin sus tigronas.
Ligres y tigrones… ellos también son los campeones.
Este intrépido felino, que surge del amor entre un león y una trigresa, pueden llegar a alcanzar los 4 metros y 400 kilos de peso, por lo que su aspecto es de un enorme y lindo gatito. Hoy en día puede ser visto en circos como espectáculo principal, o en pubs y discotecas como incansable y siempre al acecho depredador. ¡Anden alerta, no suele escapárserle ninguna presa! Por todo ello, por su fuerza, por su garra, por su saber estar, y porque somos unos fieles amantes de los felinos y esclavos de la naturaleza, el ligre es uno de nuestros animales que nos gustan.
En su precipitada huida, el doctor acabó hallándose en medio de un campo de amapolas, espacios terminantemente prohibidos en la región, por tratarse esta flor de un potente opiáceo. ¿Quién sería el responsable de aquello? De repente, divisó en lontananza una simiesca silueta que se dirigía haciendo aspavientos hacia donde él se encontraba. “Dios mío, otro más no, por favor”, pensó. Y, cansado de seguir huyendo hacia Dios sabía dónde, se tumbó boca abajo entre las amapolas, tratando de pasar inadvertido.