Dicho mono, lejos de parecer furioso, se había alegrado bastante de conocer al doctor Bartlomiej Krzysztofsky y se lanzó sobre él para hacerlo suyo. El doctor no pudo más que echarse a correr y en su huída dejó tras de sí su equipaje, sus víveres, a su apreciado mono Elías y e incluso a un viejo mono que pasaba por allí con su bastón. Todo parecía acabado para el doctor Krzysztofsky. Sin nada que comer y sin cobijo duraría poco con vida. Por suerte no se había perdido un solo capítulo de McGiver por lo que no escaseaban sus recursos.
3 Junio 2008...12:07 am
Los infinitos monos (5)
Saltar a Comentarios