24 Julio 2008...1:39 pm

Los infinitos monos (7)

Saltar a Comentarios

Pero no pudo, pues esa figura simiesca que se aproximaba no era otra cosa que un mono narigudo, muy conocidos por tener un gran olfato y por el tamaño de su miembro olfativo. Estas cualidades, sobre todo la primera, hicieron que el simio percibiera la presencia de Bartlomiej Krysztofsky, abalanzándose sobre él con la intención de sodomizarlo ya que, debido a la respiración de tanta amapola, le confundió con una hembra de su especie. Mas cual fue su sorpresa, la del mono, al ver que el agujero que se disponía a tapar ya estaba tapado.

Escribe un comentario