No hace falta más que oír su nombre para saber que este volátil es uno de los nuestros, un miembro más de la familia. Saldador por excelencia de las cuentas pendientes, resuelve todos los trabajos que se le encomiendan con absoluta eficacia y naturalidad, haciendo que parezca un accidente. Sin duda uno de los pilares en los que se asienta el respeto que la sociedad siente por nosotros.
6 Diciembre 2008...9:39 pm
El quebrantahuesos
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