Este animal nos fascina por ser como nuestra antítesis, el negativo de la especie humana. Al contrario que lo que sucede con nosotros, entre las mantis religiosas, suele ser la mujer la que se carga al marido después de pasárselo por la piedra. Se dice que los machos están pidiendo a gritos una ley contra la violencia de género, aunque, mientras esa religión de la que son fieles devotas siga controlada por las hembras, mucho nos tememos que seguirán rodando varoniles cabezas en el país de las mantis religiosas, donde lo políticamente correcto es ser machista. Qué mundo loco este.

3 comentarios
19 Febrero 2009 a las 12:49 am
¿Estáis seguros de que la mantis religiosa es el único animal que se come la cabeza del macho?
19 Febrero 2009 a las 3:15 pm
Más aún, nos consta que hay especies que “se comen la cabeza”, teóricamente a sí mismos. ¿Y cómo lo harán? ¿Dándose la vuelta como los calcetines?
23 Febrero 2009 a las 1:12 am
Todo empieza con lo de quitarse las costillas flotantes