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Tilacino

El tilacino es uno de esos animales que ya no existen. Era como un mistolobo pero más delgado, con la boca más grande y con los cuartos traseros cebreados. Se le conocía también como “tigre de Tasmania” porque de allí eran los últimos ejemplares que quedaban vivos antes de su extinción. En 1933 capturaron al último y lo metieron en un zoo. En ese lugar lo grabaron y gracias a ello tenemos constancia gráfica de su existencia.

Su nombre técnico es Thylacinus cynocephalus (ya saben la costumbre que tienen los científicos de poner a los animales nombres raros). Como ese nombre es complicado, pues se le quedó lo de tilacino, o tilacín para los colegas, que nos gusta más.

Ejemplar de tilacino, preparando las fauces para deglutir a un jabalí con cáscara y todo.

El tilacino también podría parecerse a una hiena. Era un cazador nocturno y completamente carnívoro, por eso sus flatulencias eran tremendamente apestosas (como si hubieran bombardeado con mierda un cementerio en ruinas). Los científicos apuntan a esta circunstancia como un motivo que explica su extinción.

Hoy día hay recompensas millonarias para quien capture a un ejemplar de tilacino con vida. La paradoja es que al ser un animal protegido (a pesar de estar oficialmente extinguido), quien atrape a un tilacino se enfrenta a una cuantiosa multa que puede ser mayor que la recompensa. Por esta razón, nadie quiere capturar tilacinos vivos, y eso que mucha gente asegurar haber visto uno.

Otra alternativa, dentro de la obsesión por recuperar al tilacino, es la clonación por ADN. Actualmente la investigación está abierta, pero aseguran que está difícil la cosa porque los restos de ADN que quedan del tilacino son una porquería.

Un patético intento para recuperar al tilacín, fue la creación de Taz-Man, un dibujo animado que nada tiene que ver con el original, aunque se denomine igual o parecido. Ya me dirán ustedes qué tiene que ver esto con un tilacino:

En contra de las creencias populares, el tilacino no giraba como una peonza. Podía ser un animal raro, pero no era tan carajote.

Desde El Gabinete Digital abogamos por el recuerdo y el homenaje a este simpático animal, y exigimos al Gobierno que lo incluya en la Ley de Memoria.

Para saber más del tilacino, este video:

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